Pequeña ave paseriforme que destaca por su píleo de color chocolate uniforme y una distintiva mancha negra sobre la mejilla blanca. A diferencia del gorrión común, machos y hembras son idénticos. Es el más pequeño de los gorriones presentes en la Península Ibérica.
En Extremadura, su hábitat principal son las dehesas abiertas, sotos fluviales y periferias agrícolas con arbolado, evitando los núcleos urbanos. Es una especie residente que permanece en la región todo el año. Aunque es frecuente, sus poblaciones se enfrentan a los desafíos de la agricultura intensiva.